Archivo de la categoría: historia

Las raíces narrativas, y su evolución al Transmedia

Por Luis Miguel Mejía Gómez
Hablando de transmedia surgen varios términos que acompañan el mismo, narración o narrativa, son palabras que preceden la palabra y le dan cierto sentido, pero en el sentido estricto de la palabra solo deberíamos hablar de una, es por eso que aclararemos la diferencia entre narración y narrativa.
Narración se refiere a la acción de narrar, osea contar ya de manera verbal, lingüística, o con una sucesión de imágenes una serie de hechos que suceden en un tiempo determinado, y que da como resultado la evolución o alteración de la situación original. Hay varias maneras de verlo, de una manera semiológica, en la que se pueden contar historias con cualquier tipo de signo y también lingüísticamente, solo que este método es mucho mas estricto ya que considera una estructura interna, conocida como texto narrativo, como varias secuencias narrativas se unen. Ya que este método usa el signo lingüístico, no admite el medio narrativo que puede tener un cuadro o imagen.

La narrativa en cambio, es un genero literario, que no solo se puede referir a este sino a otros medios como el audiovisual también, es un escrito que recoge los hechos narrados por un narrador, que le suceden a unos personajes que son los responsables de desarrollar las acciones.
“Human beings are storytellers” dice Walter Fisher, padre del paradigma narrativo, este mas o menos dice lo siguiente, las personas somos seres racionales y tomamos decisiones con bases en argumentos, en diferentes medios como geografía, política, etc. Y depende mucho de la capacidad narrativa y argumentativa de la persona, y que vivimos en un mundo lleno de rompecabezas que será resuelto gracias a buen análisis.
Viéndolo desde un punto de vista estrictamente racional, entonces el mundo lo gobernaran solo aquellos altamente estudiados y que los argumentos se volverán irracionales. Es por esto que Fisher termina diciendo, que los humanos somos narradores, que tomamos decisiones basándonos en buenas razones, estas son influencias por la historia, la geografía, la cultura y las personas, la lógica esta basada en la coherencia, fidelidad y probabilidad narrativa. Y es por esto que el mundo esta construido en historias de las cuales las personas decidimos cuales creer.
Con estas definiciones en mente, y con el paradigma sugerido por Fisher, poder tomar ciertas decisiones, ya sea narración o narrativa, amblas aplican a la hora de hablar de transmedia, porque finalmente se trata de contar historias, narrar una sucesión de hechos, ya sean reales o imaginarios.
Las historias que inventamos cuando pequeños, y con la ayuda de diversos personajes vistos en tv o con los mismos muñecos que nuestros padres nos dieron, pudimos crear nuestras propias aventuras. O cuando nuestros familiares, ya sean abuelos o tíos nos narran sus historias de antaño, como vivían en el campo y que nos asombran siempre que las escuchamos ya que perdimos todo contacto con este ámbito. Incluso cuando nos reunimos a beber con nuestros amigos y nos cuentan como a sido su vida en sus últimos días.
Todo esto son narraciones, así sean solo palabras dichas o escritas por correo o un chat. Que luego pueden trascender a otros medios, películas o libros “basados en hecho reales”, y que de esta manera se vuelven narrativas. En conclusión podríamos decir que todo lo que los humanos decimos, contamos, hablamos son historias de nuestro diario vivir, que efectivamente trascienden los medios, podemos contarlas en persona, por videollamada, por teléfono, por cartas, pero que a medida que viaja se transforma y se vuelve mas rica y completa.
Con este gráfico podemos ver como los medios trascienden las barreras de los otros, y de esta manera generan una narrativa mas envolvente y emocional.
Gracias a este acercamiento, puedo comprender mas las raíces de lo que conocemos hoy como narrativa, y como esta se vuelve mucho mas completa con el transmedia. Termino con una analogía, podríamos decir que el transmedia es como un chisme, siempre queremos saber mas de lo que le pasa al otro, que le paso, por qué esta tan triste, por qué se comporta de esa manera, por qué se perdió, por qué lo decidió, cómo termino su historia. Esa sed insaciable de saber más… una historia que nos cautiva en pantalla no tiene que terminar ahí. No debería dejarnos con esas ganas de mas, debería en cambio contarnos el chisme, la historia, el trasfondo de todo, los otros sucesos que no se ven directamente, pero que le darán mucho más sentido a esta.
Anuncios

Museo-Ciudad, un primer paso para crear identidad

Museo-ciudad un primer paso para crear identidad

Steven González –Historia
El patrimonio arquitectónico y cultural es importante para una comunidad en tanto simbolice y represente el desarrollo de la ciudad. Pero además, es necesario que sea protegido por la misma población, demostrando así el valor  histórico de dichas estructuras y creando ambientes propicios para los habitantes y los turistas.

Al empezar esta investigación, y empezar a redescubrir a Medellín específicamente su centro (La Candelaria-Comuna 10) pude dar cuenta de lo mucho, que esta tiene para brindar y aquellos factores que la están opacando, es de gran interés incursionar en este proyecto sobre la importancia de la historia. Ya que esta, se encuentra gran forma perdida entre sus propios habitantes, contribuyendo no solo a presentar espacios agradables para ir a conocer, sino que realmente cuente quienes son los medellinenses, y del por qué les dicen paisas, por qué nuestra cultura tiene gran desarrollo económico, en un principio creía que estos iban por caminos distintos, pero todo, absolutamente todo, lo que es hoy Medellín, tiene un comienzo, ¿un por qué?, que si el museo se encargara de revivir, realmente contribuiría a fomentar el desarrollo de nuestra cultura” que no solo son lindas construcciones, obras públicas, expansión de territorios, sino que es algo más trascendental, que no requiere de tanto costo, y que realmente aportaría de gran forma a lo que somos y lo que tenemos por brindar. El museo ciudad es una ventana grande hacia nuestro pasado y hacia nuestro futuro, asi que con material audiovisual, líneas de tiempo rectoscopios información relevante escrita y una gran plataforma que permita tejer esos links entre ellos se convertir[ia en no solo en un gran museo si no en una herramienta para planeadores ,gobernantes, estudiantes, turistas, etc., una plataforma que además de hacer todo esto no ayudara a Medellín a recuperar su identidad e historia, y borrar la imagen de mucha gente que cvree que esta Medellín es una ciudad que olvida.

 El valor del sentido patrimonial


Medellín a comparación de otras ciudades tiene la particularidad de no poseer un centro histórico, una plazuela principal que nos cuente un poco de los hábitos y vivencias de lo que  paso por allí, Es por esto que es importante rememorar las pocas edificaciones de la comuna 10 (la candelaria); que han sido denominadas como patrimonio arquitectónico, pues muchas de ellas han sido demolidas o convertidas en sitios de comercio por lo que han perdido su valor cultural. Resulta, pues, imperioso resaltar dichas estructuras y mostrar el impacto que tiene la remodelación de estas, en la población, mientras unos no se percatan, en la memoria de otros prevalecen dolientes que con el paso de los años, se limitan a minorías frente a los hechos sucedidos.

Si visitamos hoy la comuna 10 de Medellín nos encontramos con sectores enmarcados en el comercio, pero si nos detenemos por un instante entre tanta congestión y observamos hacia las edificaciones, comenzamos a darnos cuenta que entre tanto pintoresco, ciertas de estas; nos hablan de otras épocas, edificaciones que tienen una historia por contar. De esta forma se han convertido en un lugar de referencia y gran recordación, tanto para propios como extraños. Dejando la gran incógnita si ¿estas algún día se podrán recuperar? o continuaran su acelerada pérdida de identidad.

Tal vez la explicación a este desgaste es quizá que en nuestro pensamiento coloquial ha estado siempre, estar a la vanguardia de la modernidad, nos preocupamos mucho por generar un edifico inteligente, o el rascacielos mas alto, sin importar el costo de sepultar nuestra historia.

De patrimonios culturales, a negocios comerciales


El caso de Una de las principales edificaciones que conforman el patrimonio cultural de la ciudad, es un buen referente de este fenómeno; ya que este inmueble que hasta hace algunos años, albergaba al Club Unión pasó a ser el centro comercial El Unión. Para entender con mayor claridad la importancia de este lugar es pertinente conocer sus antecedentes históricos; para comprender la gran pérdida que históricamente la candelaria (comuna 10 de Medellín) ha tenido y que ante los ojos de las nuevas generaciones es invisible.

La edificación se ubica en el Pasaje Junín, también patrimonio de la ciudad. El pasaje, en los años de fundación de la Villa fue un puente de madera, techo de teja de barro, cal, arena y piso de cascajo. Cuentan que tuvo espanto un hombre sin hogar que allí duerme y de noche tira guijarros. Esa calle antiguamente fue llamada “la del Resbalón” (Carlos E. López Castro, historias contadas, 2011), porque quienes la atravesaban en tiempos de lluvia caían al fango que formaba la tierra mojada, siendo objeto de miradas y burlas. En los años 20, la calle Junín fue el eje social de Medellín, luego de la apertura del Club Unión. En 1930 nació el Salón de Té Astor, que mantiene su vigencia hasta hoy. Como ése, muchos otros sitios de cafés, heladerías y fuentes de soda, como Fuente Azul, hicieron de Junín el punto de encuentro de la alta sociedad, que por esa época denominaron su recorrido como Juniniar (un verbo de identidad paisa aceptado por la La Real Academia en su edición 2001: 1683  juniniar CO. /DIHAPA: fig. mis.), pero que lamentablemente esta perdiendo su connotación.

Cabe resaltar que tan solo este ejemplo nos lleva a pensar en la verdadera importancia del patrimonio cultural y arquitectónico porque, en medio del crecimiento urbano de Medellín, y de una sociedad que actúa conforme a los cánones del funcionalismo, las estructuras grandes y ostentosas que caracterizan al patrimonio arquitectónico y a la mayoría de las edificaciones construidas a principios del siglo pasado resultan estorbosas y poco prácticas, pues ocupan mucho espacio y ofrecen muy pocas alternativas de uso. Entonces habría que cuestionarse si es más importante la conservación de nuestra memoria y nuestra historia y la contribución que podamos hacer al desarrollo físico de ciudad o por lo contario seguir haciendo laberintos comerciales que vayan opacando hasta el punto de desaparecer lo que nos queda de historia. Contraste cultural de los hábitos del antes y el después recurrentes en el club unión.

Una ciudad que crece a paso agigantado

Medellín cambia y crece a un ritmo que no da tiempo para crear tradiciones, para convertir gradualmente partes substanciales de su estructura urbana en elementos de definición de la ciudad. No olvidemos que casi todo lo que hoy está cubierto por casas y cemento era hace 90 años tierra de fincas y praderas, y que casi cualquier barrio nuevo ha pasado por un proceso de transformación que cambia del todo su apariencia en dos o tres décadas.

El comercio en el centro de Medellín como es llamada popularmente la comuna 10 no es algo meramente gratuito sino que tiene una razón de ser; con unos antecedentes históricos puntuales. El éxodo de campesinos de las regiones más apartadas del país que huían de la violencia, o buscaban un mejor futuro laboral fue inevitable, y muy pronto el centro de Medellín, el sitio preferido por la burguesía, se veía invadido de toda clase de personas de estratos bajos.

La inclusión de la  plaza de mercado de Guayaquil se convirtió en ese punto de encuentro social, en el que personas del campo bajaban a comercializar sus productos y visitar los locales que ofrecían una amplia variedad los domingos la compra de hortalizas, granos, entre muchos otras necesidades primarias de la canasta familiar, al igual que zapatos y algunos enceres varios; convirtieron esta plaza en el eje central de Medellín donde comenzaron a converger nuevas rutas de transporte, para satisfacer la nueva necesidad de ir al centro, flotas de buses escaleras, el tranvía  los trolebuses y el ferrocarril de Antioquia, comenzaron hacer parte de este boom, que posiciono a Medellín como capital de Antioquia y segunda ciudad más importante del país.

Hitos históricos que ayudaron a que La Candelaria se convirtiera en un lugar reconocido por su comercio como los dos incendios de la plaza de mercado Guayaquil) el ultimo en 1968, que hicieron que ya no se concentrará el comercio en un solo lugar si no que este, se empezara a regar por todo el centro mas exactamente en lo que hoy se conoce como el hueco(un centro comercial muy reconocido en la zona).

Incluso muchas obras recientes, de comienzos de siglo, que habían llegado a hacer parte integral del espacio urbano, como el teatro Junín y el Teatro Municipal, fueron destruidas sin demasiada preocupación, los negocios empezaron a apoderasen de edificaciones antiguas como el palacio nacional que paso a ser, el palacio de los tenis, el club unión a ser el centro comercial unión, el edificio Carre que se convirtió en el hotel mas barato de Medellín, casonas viejas que pasaron a ser parqueaderos de motos y locales;  todo esto con el ideal de alcaldes progresistas, con una actitud cívica y de amor a la ciudad. Y esto, para no hablar de la forma como se decidió cubrir las principales quebradas, sobre todo la Santa Elena, y la canalización del río y su tratamiento como una inmensa alcantarilla, que alteraron drásticamente la relación de los habitantes de Medellín con sus corrientes acuáticas.

Asimismo, la industrialización y creciente expansión de la ciudad fue llegando al centro que en muy poco tiempo se llenó de oficinas y todo tipo de negocios, La inseguridad creció y los miembros de la alta sociedad de barrios como prado empezaron a retirarse hacia otros lados (el poblado) dejando el camino libre para que el comercio y todo lo que este conlleva se apoderara del centro.

Con estas condiciones alarmantes el gobierno entro en la preocupación de como volver a restructurar esta comuna, creando proyectos que conllevaran a rutas patrimoniales y que resaltaran el valor que antes teníamos y que fue cada vez opacándose más y más, entre todo este auge de comercio. Lo cual da pie a una investigación más reciente del centro de Medellín.

Fomentando el desarrollo de nuestra cultura

Con ese boom que hizo que Medellín se convirtiera en una ciudad capitalista, y desarrollada en cuanto a la comercialización, se fueron perdiendo espacios para la admiración patrimonial pero a pesar de su gran crecimiento apresurado, por mentalidades progresista, donde el interés son proyectos que proporciones mas dinero, surgió la brillante idea de incursionar aspectos en la ciudad que fomenten al desarrollo de nuestra cultura
Pero eh ahí mi preocupación Medellín no puede evitar mirar todo su antepasado, por que como vamos a fomentar la cultura si nuestros monumentos culturales se están deteriorando, y todos lo permitimos.

No se puede evolucionar en cultura, si no tenemos esta misma; para respetar lo poco que nos queda de identidad. Esta bien que el comercio sea un gran incentivo para nosotros, pero que triste es que sepamos mucho de cifras, pero poco de donde surgió la palabra “Barraquera” un verbo propio, que sabemos muy bien lo que significa, pero no sabemos el ¿porque? y el de ¿donde? Provino.

Por lo que no podemos olvidar que Cada grupo generacional se apoya en memorias y contactos rurales, y poco a poco va haciendo suyos los elementos propiamente urbanos, los recuerdos, las imágenes de lugares, la memoria de símbolos, emblemas, representaciones, acontecimientos, que van definiendo la siempre cambiante trama de lo que cada uno vive como su ciudad.
CONCLUSIÓN

Lo primero que debe mencionarse es la forma como las gentes de Medellín viven y perciben su relación con la historia de la ciudad. Desde el siglo pasado, sus grupos dirigentes, probablemente acompañados por el grueso de la población, han compartido una inequívoca fascinación por el progreso. Entre otras expresiones, esto se ha manifestado por una relativa preocupación por las marcas de su pasado y los elementos físicos, arquitectónicos y del paisaje que en algún momento hicieron parte de la identidad de la ciudad. Esto ha llevado por lo común a una fácil destrucción de los hitos históricos de la ciudad, o a ignorar los daños causados por algunas obras de desarrollo en edificios y paisajes tradicionales.
Esas imágenes, esas memorias, esos símbolos, son en Medellín todavía muy cambiantes, pues la misma materia de la ciudad se transforma, y su gente es siempre en buena parte nueva. Por esta misma razón, muchos identifican más la ciudad con lo que puede ser, con el futuro, con el desarrollo, con lo que se construirá, que con su pasado, su historia o la nostalgia de lo vivido en ella. Por ello también la relativa indiferencia ante la destrucción de los elementos de vida urbana que durante algunos años se habían convertido en sitios de referencia general. 

Apoyo bibliográfico